jueves, 4 de septiembre de 2008

[Dia 6] Neuschwanstein

El sexto día era el elegido para ir a los famosos castillos de Luis II, situados junto a la localidad de Füssen, a 40 minutos de nuestro hotel en Kempten. Habíamos reservado las entradas por internet para ese día, y así no tuvimos que esperar las interminables colas de este turístico lugar que visitan más de 1 millón de personas cada año.

Llegamos al lugar pronto (teníamos las entradas a las 12 y llegamos sobre las 10:30) y aparcamos en uno de los 4 o 5 parkings que hay. Pagamos y recogimos las entradas y nos fuimos a tomar un milchkaffee (ya habíamos aprendido que así se llamaba el café con leche :D).

Las entradas se pueden coger para uno o para los dos castillos. Ya que estábamos, pues vimos los dos... El que está junto a las tiendas y los parkings es el menos conocido, Hohenschwangau, y fue construido por el padre de Luis II. Se llega subiendo por unas escaleras y se tarda cinco minutos. El conocido es Neuschwanstein, es el castillo en que se basó Walt Disney para su castillo de la bella durmiente. A este se llega en autobús en cinco minutos pagando unos 2 euros, o subiendo una cuesta durante una media hora. Nosotros elegimos la segunda opción.

En la entrada de cada uno de los castillos hay unos letreros luminosos en los que pone unos números, que son el número de los grupos que pueden entrar en ese momento (ese número lo pone en los tickets), para así evitar que se formen colas, la verdad es que está muy bien montado.

Al entrar en los castillos te dan una audioguía en el idioma que quieras y en cada habitación te cuentan lo más importante de la misma. Las vistas desde el castillo de arriba son impresionantes, se ve el castillo de abajo, el lago y la vegetación de las montañas alrededor, un conjunto realmente bonito.


Otra vista que no nos podíamos perder era la que se ve desde el Marienbrucke, el puente desde el que se hace la foto típica de Neuschwanstein. Estaba hasta arriba, y daba miedo por la cantidad de gente que había subida al puente, pero hicimos la foto, aunque quedó deslucida porque el castillo estaba en obras.


Tras bajar al parking y comer, nos dirigimos a Füssen, el pueblo que hay al lado de los castillos, donde paseamos por sus calles y parques. Después volvimos al hotel de Kempten, donde dormiríamos para partir al día siguiente hacia Munich.

[Dia 5] Kempten

Kempten lo elegimos por su cercanía a Füssen (donde queríamos ver los castillos de Luis II), no porque quisiéramos ver nada allí, solo para hacer noche y la verdad es que es una ciudad industrial bastante fea.

Dormimos en el smartMotel, un hotel con instalaciones modernas, con parking gratuito, wifi gratuito, no muy caro, pero en el que tuvimos que pagar al entrar.

miércoles, 3 de septiembre de 2008

[Dia 5] Viaje a Kempten

El quinto día teníamos por delante un largo viaje de casi 4 horas hacia Kempten, una ciudad nada turística cercana a Füssen y Munich.

Como en el viaje de Frankfurt a Friburgo, tampoco teníamos claro donde parar por el camino, pero finalmente decidimos ir hasta Schaffhausen, en Suiza, cerca de la frontera, donde están las famosas "Cascadas del Rhin", y la verdad es que no nos decepcionó para nada.


Había mucha gente alrededor de las cascadas, el ruido era impresionante, hicimos algunas fotos, vimos los barcos que se meten casi debajo de las mismas, y después de comer volvimos al coche para seguir nuestro viaje.

Pasamos por innumerables pueblos junto al Lago Constanza, y paramos de casualidad en una iglesia muy grande con un mirador que era muy bonita (no me acuerdo como se llamaba, arrrrrgh!).


Seguimos nuestro viaje y llegamos al hotel de Kempten en el que teníamos la reserva.

[Dia 4] Friburgo

Al día siguiente nos íbamos y todavía no habíamos visto el centro de Friburgo, así que la tarde del día 4 la dedicamos a eso. Muchas cosas que ver, la impresionante catedral (Münster), que tenía la torre en obras, el casco histórico, la universidad...


Una pequeña ciudad en la entrada a la Selva Negra que nos gustó mucho, con mucho que ver. Quizá hubiera estado bien un día más :(

martes, 2 de septiembre de 2008

[Dia 4] Lago Titisee

El cuarto día nos levantamos pronto y nos dirigimos hacia el Lago Titisee. Se tarda una media hora desde Friburgo, pero ese día se habían caído unos cascotes a la carretera y la tenían cortada en un sentido y tardamos más de una hora en llegar. Aparcamos en un parking y fuimos andando hasta el lago, por una calles peatonales con tiendas.

En el lago vimos que había barcas de pedales que se podían alquilar, 8 euros por una hora, así que pillamos una. Dimos una vuelta completa al lago, nos pusimos un poco morenitos (pegaba bien el sol ese día), dimos otro paseito y volvimos al hotel.

[Dia 3] Hotel en Friburgo

Teníamos reserva para dos noches en el hotel "Gasthaus zur Sonne" de Friburgo. Pero ni era un hotel (luego nos enteramos que gasthaus significa hostal) ni estaba en Friburgo (estaba en un pequeño pueblo a 10 minutos). Pero bueno, llegamos, el dueño del hotel (que hablaba algo de castellano) nos dijo las condiciones (el desayuno terminaba a las 9, cosas de las costumbres alemanas), y subimos a la habitación para acostarnos pronto, que estábamos cansados y el día siguiente queríamos madrugar para ver el lago Titisee.

lunes, 1 de septiembre de 2008

[Dia 3] Heidelberg

Llegamos al tercer día, en el que teníamos que salir de Frankfurt hacia Friburgo, sin tener muy claro en qué sitio del camino pararíamos. Podríamos parar en Estrasburgo (está en Francia) o en Baden-Baden, pero finalmente elegimos parar en Heidelberg, ciudad de ambiente universitario de la que nos habían hablado muy bien.

En Heidelberg aparcamos en un parking, y vimos algo que luego veríamos en el resto de sitios a los que fuimos: los parkings públicos están muy bien señalizados, cada uno con un número (P1, P2, P3...) para así poder identificarlos rápidamente, no como aquí en España, en los que te tienes que aprender el nombre de la calle.

Tras aparcar nos dirigimos a la calle principal de Heidelberg (Hauptstrasse), una calle peatonal de 1.5 km llena de tiendas y con algunos monumentos alrededor de ella. Al final subimos al famoso castillo de Heidelberg por una empinada cuesta. Entramos al castillo, pagando unos 5 euros (bastante caro) pero no había mucho que ver... Salimos del castillo por la parte de arriba y disfrutamos de las maravillosas vistas del río y la ciudad.

Pasamos casi todo el día allí, pero nos fuimos sobre las 6 de la tarde, nos quedaban 2 horas de viaje hasta Friburgo, donde teníamos reservado el hotel. Pero eso, para otro post.